Las mamas grandes pueden ser una verdadera tortura para quien las porta. A los inconvenientes a nivel estético, para vestirse, conseguir ropa adecuada, ponerse un traje de baño, etc. se le suma la vergüenza que en algunas pacientes provoca, sin contar los problemas a nivel de la columna cervical por el peso, las marcas permanentes y pronunciadas del corpiño en los hombros, y la micosis recurrente que ocurre en el surco debajo de la mama, debido a la humedad permanente en la zona. Es debido a todos estos motivos que la operación de reducción mamaria es altamente aconsejable. Esta operación es una de las de mayor envergadura dentro de la cirugía estética, directamente proporcional a la cantidad de tejido que hay que sacar. La operación se realiza con anestesia general, y las cicatrices que quedan son alrededor de la areola y una vertical que llega hasta el surco. La clásica cicatriz en forma de T no es necesaria con la técnica que utilizo. A veces es necesaria una pequeña prolongación lateral en algunos casos. Es importante que la paciente que sea sometida a esta operación se encuentre en perfecto estado de salud.

Caso 1

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En esta paciente se utilizó una técnica de reducción mamaria que no deja cicatriz horizontal clásica a lo largo del surco. Esto resulta muy ventajoso ya que queda la zona del escote y el lateral de la mama libre de cicatrices, por lo que la paciente puede utilizar todo tipo de escote o de corpiño de bikini. Además la zona del surco cicatriza en cordón, problema que se evita con esta técnica.

Caso 2

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