Todos los términos relacionados con esta técnica, sea lipoescultura, “lipoláser”, etc., son términos que significan lo mismo: la extracción de grasa mediante incisiones pequeñas de determinadas partes del cuerpo. En mi opinión, estos términos son estrategias de mercado que utilizan algunos médicos que no sienten la cirugía plástica como una vocación sino que la toman como un mero negocio. Un paciente bien informado, en vez de sentirse atraído por estos términos, debería desconfiar al máximo de profesionales que venden la cirugía como si se tratase de un comercio . No nos olvidemos que ante todo, a pesar de que muchos parecen haberlo olvidado, la cirugía plástica sigue siendo una especialidad médica, cuyo objetivo principal es ayudar al paciente, no utilizar métodos capciosos para capturar “clientes”. Un buen resultado en una lipoaspiración depende de la mano y la paciencia del cirujano o la cirujana que maneja el instrumento. Una prolijidad minuciosa para evitar irregularidades y tomarse el tiempo suficiente para extirpar la grasa en forma pareja garantizan el mejor resultado posible, que obviamente se encuentra supeditado a las características físicas de cada paciente. La lipoaspiración corrige adiposidades localizadas, no es un método para adelgazar sino para modelar el cuerpo, y las características de la piel no cambian con el procedimiento.

Caso 1

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Caso 2

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Caso 3

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Caso 4

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